En resumen: puedes pasear a tu perro con un carrito o con el bebé en un portabebés, siempre que nunca ates la correa al carrito, tengas una mano libre para el perro y hayas practicado el paseo con correa antes de la llegada del bebé. Si el perro todavía tira o salta, dos salidas separadas siguen siendo la opción más segura.
Con un recién nacido, el paseo del perro se convierte en un rompecabezas: una mano para el carrito, otra para la correa y ninguna para lo demás. Se habla poco del tema, aunque un perro que salta en el peor momento puede volcar un carrito o desequilibrar a un padre o una madre que lleva al bebé. Así puedes organizarte.
Por qué es más arriesgado de lo que parece
El peligro principal no es el perro en sí, sino el tirón repentino: un gato que cruza, otro perro, una bicicleta. En Estados Unidos, un estudio publicado en JAMA Surgery en 2019 registró un fuerte aumento de las fracturas en personas de 65 años o más que paseaban a un perro con correa (de 1.671 casos en 2004 a 4.396 en 2017 en los servicios de urgencias estudiados). Estas caídas suelen ocurrir cuando el perro tira y la persona pierde el equilibrio. Con un carrito o con el bebé pegado al cuerpo, las consecuencias de una caída pueden ser aún más graves.
Las tres reglas básicas
- No ates nunca la correa al carrito, ni al manillar, ni al chasis, ni a la cesta. Un perro que salta puede volcar el carrito o arrastrarlo a la calzada.
- Mantén una mano para la correa y la otra para el carrito. Si necesitas las dos manos (una cuesta, un bordillo, una puerta), detente y pide al perro que espere.
- Desconfía de las correas «manos libres» a la cintura: liberan las manos, pero un tirón brusco pasa directamente por tus caderas y puede desequilibrarte. Resérvalas para un perro que ya pasee perfectamente con correa.
Preparar al perro antes de la llegada del bebé
Lo ideal es empezar varias semanas antes del nacimiento:
- Trabaja el paseo con la correa suelta sin carrito. Es la base de todo lo demás.
- Presenta el carrito vacío: deja que el perro lo olfatee, haz unos metros en casa y después por calles tranquilas.
- Elige un lado para el perro (por ejemplo, siempre en el lado del carrito más alejado de la calzada) y mantenlo.
- Enséñale un «alto» o un «espera» fiable en los pasos de peatones y en las puertas.
- Practica con una muñeca o una bolsa con peso en el carrito o en el portabebés, para acostumbrarte al peso y al volumen.
El equipo adecuado
- Una correa fija y corta (de 1,2 a 2 m). Las extensibles se enredan en las ruedas y dan demasiada libertad.
- Un arnés mejor que un collar, para que los inevitables tirones no recaigan sobre el cuello del perro. Un enganche delantero ayuda a reconducirlo hacia ti si tira (consulta Arnés antitirones: ¿funciona de verdad?).
- Un carrito estable, con un freno fácil de accionar con el pie.
- Bolsas y golosinas accesibles con una sola mano, por ejemplo en una riñonera.
¿Y con un portabebés?
El portabebés libera las dos manos, pero tu centro de gravedad cambia y ves peor tus pies. Algunas precauciones:
- no salgas con un perro que todavía tire de la correa;
- sujeta la correa con tu mano dominante, sin enrollarla en la muñeca;
- evita los terrenos resbaladizos o irregulares y las bajadas pronunciadas;
- estate preparado para soltar la correa: ante un tirón brusco, tu equilibrio y el del bebé van primero.
¿Cuándo es mejor hacer dos paseos?
Separa las salidas si tu perro:
- todavía tira con frecuencia o salta hacia gatos, bicicletas u otros perros;
- reacciona con fuerza (ladridos, abalanzarse) ante algunos transeúntes;
- es muy grande o muy fuerte en comparación contigo.
En ese caso, el paseo del perro puede hacerse cuando otro adulto cuide del bebé, o confiarse temporalmente a un familiar o a un paseador de perros. Puedes compensar las salidas más cortas con juegos de olfato en casa (buscar golosinas escondidas, alfombras olfativas).
Una salida tipo, paso a paso
- Prepáralo todo antes de salir: bebé colocado, bolsas, golosinas, correa corta.
- Haz salir al perro el último, después del carrito, pidiéndole que espere.
- Empieza con unos minutos por una calle tranquila.
- Detente en cada cruce: freno del carrito, perro sentado y después seguís.
- Premia a menudo al perro cuando camina junto al carrito sin tirar.
Preguntas frecuentes
¿Se puede pasear a dos perros con un carrito?
No es recomendable mientras cada uno no pasee perfectamente con correa. Dos tirones a la vez son muy difíciles de controlar con una sola mano.
¿Cuándo salir con un recién nacido y el perro?
Pide consejo a tu matrona o a tu médico en lo que respecta al bebé. Para el perro, empieza con salidas cortas y tranquilas y alárgalas cuando todo vaya bien.
Fuentes
- Pirruccio K., Yoon Y. M., Ahn J. (2019). Fractures in elderly Americans associated with walking leashed dogs. JAMA Surgery. Ver también el comunicado de Penn Medicine (en inglés).
- That Mutt, consejos para pasear a un perro con carrito (correa suelta primero, sin extensible; en inglés).