Garrapata en el perro: qué hacer y cómo quitarla

Deux petits chiens assis dans les herbes hautes d’une prairie, avec des montagnes dans la brume au loin

Si encuentras una garrapata en tu perro, quítasela lo antes posible con un quitagarrapatas, sin adormecerla ni aplastarla, y vigila a tu perro durante las semanas siguientes. Retirarla rápido es importante, porque el riesgo de transmisión de una enfermedad aumenta con el tiempo que la garrapata permanece enganchada. Te explicamos cuándo y dónde acechan las garrapatas a tu perro durante el paseo, cómo detectarlas, la técnica correcta para quitarlas y las señales que deben llevarte al veterinario.

Garrapatas y perros: cuándo y dónde el riesgo es mayor

Las garrapatas viven en la vegetación y se enganchan al paso de un animal. ESCCAP, la asociación europea de veterinarios especialistas en parasitología, menciona sobre todo la hierba alta, los bosques y los páramos. Los perros se ven afectados con más frecuencia que los gatos.

La actividad de las garrapatas es muy estacional. Según ESCCAP UK, alcanza tradicionalmente su máximo de marzo a junio y después de agosto a noviembre, y el cambio climático está alargando esta temporada. Una revisión veterinaria europea (Solano-Gallego et al., 2016) indica que las garrapatas pueden parasitar a los perros en cuanto la temperatura media del aire supera unos 12 °C, y que en algunas zonas puede ser necesaria una protección durante todo el año. Dicho de otro modo, un paseo por el bosque una tarde templada de noviembre o de febrero no está libre de riesgo.

Cómo revisar a tu perro después del paseo

La revisión se hace a mano, al volver de cada salida por hierba o bosque. ESCCAP UK aconseja pasar las manos por todo el cuerpo, insistiendo en las zonas donde a las garrapatas les gusta instalarse:

  • las orejas (por dentro y alrededor) y la cabeza;
  • el cuello y los pliegues de la piel;
  • las axilas y la barriga;
  • entre los dedos;
  • alrededor de la cola.

Una garrapata enganchada parece una bolita gris o marrón, del tamaño de una cabeza de alfiler al de un guisante pequeño cuando está llena de sangre. Quítale el arnés para revisarlo: las zonas que cubre, sobre todo bajo las patas delanteras, también deben comprobarse. En un perro de pelo largo, separa el pelo a contrapelo, zona por zona. Aprovecha para revisarte también tú: ESCCAP recuerda que las garrapatas también pueden picar a las personas.

Cómo quitar una garrapata a un perro

ESCCAP UK recomienda usar una herramienta diseñada para quitar garrapatas (quitagarrapatas o gancho, a la venta en farmacias y tiendas de animales) y no apretar ni perforar nunca el cuerpo de la garrapata: una extracción incorrecta puede infectar la herida o favorecer la transmisión de una enfermedad.

Con un quitagarrapatas (gancho)

  1. Separa el pelo para ver bien el punto donde está fijada la garrapata.
  2. Desliza el gancho bajo la garrapata, a ras de la piel, siguiendo las instrucciones del fabricante (la mayoría de los ganchos se giran suavemente hasta que la garrapata se suelta).
  3. Comprueba que la garrapata ha salido entera.

Con unas pinzas finas

Si solo tienes unas pinzas de depilar finas, los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, cuyas indicaciones se refieren a la picadura en personas, describen el método: sujetar la garrapata lo más cerca posible de la piel y tirar en línea recta con una presión constante, sin girar ni dar tirones, para que no se rompan las piezas bucales.

Lo que no debes hacer

  • No apliques ni éter, ni alcohol, ni aceite sobre la garrapata (Solano-Gallego et al., 2016), ni vaselina, esmalte de uñas o calor (CDC). Estos métodos retrasan la extracción y, según los CDC, pueden empujar el contenido de la garrapata hacia la piel.
  • No aplastes la garrapata con los dedos.
  • No esperes a que se caiga sola.

Después de quitarla

Mete la garrapata en una bolsa de plástico cerrada antes de tirarla (ESCCAP UK). Limpia la zona y lávate las manos. Anota la fecha y el lugar del paseo: estos datos serán útiles para tu veterinario si tu perro enferma. Si crees que una parte de la garrapata se ha quedado en la piel, o si la zona se enrojece y se hincha, pide consejo a tu veterinario.

Babesiosis: el riesgo principal en Francia

Las garrapatas pueden transmitir bacterias, virus y parásitos. En Francia, la enfermedad más conocida en el perro es la babesiosis (o piroplasmosis), causada por el parásito Babesia canis y transmitida sobre todo por la garrapata Dermacentor reticulatus.

Una encuesta realizada en 748 clínicas veterinarias francesas (Halos et al., 2013) estimó la incidencia anual de la babesiosis clínica en el 1,07 % de los perros en 2010, con grandes diferencias entre departamentos: hasta el 16 % en Ariège, el 10,6 % en Gers y el 6,9 % en Jura. Los autores distinguen cuatro zonas donde la enfermedad está asentada: el suroeste, el más afectado, el centro (Auvernia), el este (Mosela) y la periferia de París. La encuesta tiene sus límites: solo respondió el 14,8 % de las clínicas contactadas, y el número de perros por departamento se estimó, no se contó.

El tiempo de transmisión deja margen para actuar: la revisión de Solano-Gallego y sus colegas recuerda que el parásito necesita unas 48 horas de desarrollo en la garrapata fijada antes de transmitirse. De ahí la importancia de revisar a tu perro a diario en temporada y de quitar las garrapatas sin esperar.

Las señales de alarma

Según la revisión de Solano-Gallego et al. (2016), las señales frecuentes de la babesiosis son:

  • fiebre y un decaimiento poco habitual;
  • pérdida de apetito;
  • mucosas pálidas (encías blancas) o amarillentas;
  • debilidad;
  • orina oscura, roja o marrón.

Si tu perro presenta alguna de estas señales, sobre todo en las semanas siguientes a una picadura de garrapata o a un paseo por una zona de riesgo, contacta pronto con tu veterinario. Solo un examen permite confirmar el diagnóstico, y esta enfermedad puede ser grave sin tratamiento.

Prevenir las garrapatas en el día a día

  • Un antiparasitario adecuado. Collares, pipetas, comprimidos: háblalo con tu veterinario, que elegirá el producto según tu perro, tu región y tus costumbres de paseo. ESCCAP UK precisa que ningún producto es eficaz al 100 %: no te eximen de revisar a tu perro.
  • La vacuna contra la babesiosis. Existe en Europa, pero según Solano-Gallego et al. (2016) solo ofrece una protección parcial y no impide la infección; se renueva cada año. Coméntalo con tu veterinario.
  • Paseos adaptados. En plena temporada, elige caminos despejados en lugar de hierba alta, sobre todo si tu perro tiende a meterse entre los matorrales; un perro que va cerca de ti con correa atraviesa menos vegetación. Para disfrutar del paseo con tranquilidad, consulta también cuánto tiempo pasear a tu perro y nuestros consejos para el perro que se lo come todo en la calle.
  • Un arnés fácil de quitar y de limpiar. Un arnés que se quita en unos segundos facilita la revisión después del paseo. Los arneses MyDogGrip se cierran con hebillas y se regulan en el cuello y el pecho.

Preguntas frecuentes

La cabeza de la garrapata se ha quedado en la piel: ¿es grave?

En personas, los CDC indican que no hay que empeñarse: si las piezas bucales no salen con facilidad, la piel las expulsa al cicatrizar. En el perro, ESCCAP UK aconseja consultar al veterinario en caso de duda, sobre todo si la zona se infecta.

¿Hay que analizar la garrapata?

Los CDC no suelen recomendar analizar una garrapata y precisan que el resultado no debe guiar el tratamiento. Lo importante es vigilar a tu perro y acudir al veterinario si muestra señales de enfermedad.

¿Las garrapatas están activas en invierno?

Menos, pero la exposición sigue siendo posible todo el año, recuerda ESCCAP UK, sobre todo en los días templados.

Fuentes