En resumen: identifica primero el tipo de arnés (por la cabeza o de meter las patas), preséntaselo con calma, cierra las hebillas bajo la barriga y ajusta cada correa. El arnés está bien puesto cuando no gira, no se desliza hacia delante y no roza bajo las patas delanteras.
Poner un arnés parece sencillo, hasta el día en que el perro se retuerce, una correa queda del revés o el arnés se desliza a los cinco minutos. Aquí tienes un método paso a paso, válido para la mayoría de los arneses de paseo, y después los ajustes que conviene revisar antes de salir.
1. Identifica el tipo de arnés
Antes de ponerlo, extiende el arnés y localiza sus partes: la correa del cuello, la o las correas del pecho, el peto (la parte que cubre el pecho), la espalda y las anillas de enganche. Hay dos grandes familias:
- El arnés que se pasa por la cabeza: el aro del cuello se pasa por encima de la cabeza y después una o dos correas se cierran bajo la barriga, detrás de las patas delanteras. Es la forma más habitual para pasear.
- El arnés de meter las patas: el perro mete las patas delanteras en dos aros y luego se sube el arnés y se cierra sobre la espalda. Es ideal para perros a los que no les gusta que les pasen algo por la cabeza.
Ante la duda, lo primero es seguir el esquema del fabricante. Un arnés puesto del revés funciona mal y puede rozar.
2. Prepara a tu perro
- Elige un momento tranquilo, no el instante en que tu perro salta de alegría delante de la puerta.
- Abre todas las hebillas y afloja un poco las correas antes de empezar: es más fácil apretar que forzar.
- Ten a mano algunas golosinas. Premiar cada paso hace que la manipulación sea agradable, sobre todo al principio.
3. Poner un arnés por la cabeza, paso a paso
- Colócate al lado o detrás de tu perro, mejor que de frente: se siente menos acorralado y tú ves mejor el sentido de las correas.
- Presenta el aro del cuello delante de su hocico, con el peto hacia abajo y la anilla dorsal hacia arriba. Puedes sostener una golosina al otro lado de la abertura para que meta la cabeza por sí mismo.
- Pasa la cabeza sin tirar de las orejas. El peto debe quedar sobre el pecho, entre las patas delanteras.
- Pasa la correa de la barriga por detrás de las patas delanteras, sin que quede atrapada en una axila.
- Cierra las hebillas. Debes oír un clic claro. Tira suavemente de cada hebilla para comprobar que aguanta.
- Centra el arnés: la anilla dorsal debe quedar en el centro de la espalda y el peto en el centro del pecho.
4. Poner un arnés de meter las patas
- Extiende el arnés abierto en el suelo, con los dos aros de las patas bien visibles.
- Guía una pata delantera dentro de cada aro, empezando por la que tu perro levanta con más facilidad.
- Sube el arnés a lo largo de las patas hasta los hombros.
- Cierra la o las hebillas sobre la espalda y después ajusta.
5. Ajustar el arnés: los puntos que revisar
Un arnés bien cerrado no está necesariamente bien ajustado. Dedica un minuto a comprobar:
| Punto de control | Lo que debes ver | Si no es así |
|---|---|---|
| Ajuste de las correas | Puedes pasar los dedos planos bajo cada correa, sin espacio para más. Dos dedos es una referencia habitual. | Demasiado apretado: afloja. Demasiado suelto: el perro puede recular y salirse del arnés. |
| Correa del cuello | Descansa en la base del cuello, sin apretar la garganta. | Ajusta la correa del cuello o revisa la talla. |
| Correa de la barriga | Pasa por detrás de las patas delanteras, lejos de las axilas. | Si roza bajo las patas, puede que el arnés sea pequeño o esté mal colocado. |
| Hombros | El perro camina y trota con normalidad, sin acortar la zancada. | Una correa horizontal demasiado baja puede molestar: prueba otro ajuste u otra forma. |
| Estabilidad | El arnés sigue centrado tras unos pasos. | Consulta nuestro artículo sobre el arnés que gira hacia un lado. |
Haz una última prueba: tira suavemente de la correa hacia delante y luego hacia atrás. El arnés no debe subir hacia la garganta ni deslizarse por encima de los hombros.
6. ¿Dónde enganchar la correa?
- Anilla dorsal (en la espalda): para un perro que ya camina tranquilo con la correa. La correa pasa por encima de él y se enreda poco.
- Anilla delantera (en el pecho): reconduce al perro hacia un lado cuando tira, lo que ayuda a guiarlo. La correa puede pasar bajo las patas: te explicamos cómo evitarlo en este artículo.
Para profundizar en este tema, lee Arnés antitirones: ¿funciona de verdad?
7. Los errores más frecuentes
- Elegir la talla por el peso y no por las medidas. El contorno de pecho cuenta más. Si no tienes cinta métrica, aquí tienes cómo medir a tu perro sin ella.
- Apretar «para asegurarse»: un arnés demasiado apretado dificulta la respiración y roza.
- Ajustarlo una vez para siempre: el pelo, la peluquería, una subida o bajada de peso cambian el ajuste. En un perro de pelo largo, comprueba lo más cerca posible de la piel (nuestro método).
- Dejarle el arnés todo el día: quítaselo en casa, sobre todo si se queda solo. Una correa puede engancharse o rozar.
8. Mi perro rechaza el arnés: ¿qué hago?
A muchos perros no les gusta que les pasen algo por la cabeza. No lo fuerces: podría asociar el arnés con una imposición. Retoma el proceso en pequeños pasos y premia cada uno:
- el perro olfatea el arnés en el suelo;
- acercas la abertura a su cabeza y después mete el hocico para coger una golosina;
- mete toda la cabeza y le quitas el arnés enseguida;
- cierras una hebilla unos segundos y después las dos;
- lleva el arnés unos minutos en casa y después fuera.
Si el perro se relame, gira la cabeza, bosteza o se aleja, vuelve al paso anterior. Estas señales discretas indican incomodidad. Un arnés de meter las patas también puede ser una buena alternativa.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si el arnés es de la talla correcta?
Una vez ajustado, no debe rozar bajo las patas delanteras, ni apretar la garganta, ni poder pasar por encima de la cabeza cuando el perro recula. Si estás al final del ajuste en un sentido u otro, probablemente la talla no sea la adecuada. Nuestro artículo sobre el perro entre dos tallas trata los casos límite.
¿Cada cuánto hay que revisar el ajuste?
Con un vistazo en cada salida, y con más atención después de la peluquería, un baño, un cambio de peso o en un cachorro que está creciendo.
¿Se puede dejar el arnés puesto por la noche?
Mejor quitarlo. El arnés es para el paseo: llevado de forma continua, puede irritar la piel y engancharse.
Fuentes
- Dogs Trust, Introducing a harness (habituación por pasos y señales de incomodidad; en inglés).
- Battersea, Train your dog to wear a collar, lead or harness (en inglés).