Anticongelante y perro: síntomas de la intoxicación y qué hacer

Femme promenant en laisse un petit chien vêtu d’un manteau dans une rue enneigée, voitures garées au loin

El anticongelante es uno de los venenos más peligrosos para un perro: suele contener etilenglicol, una sustancia de sabor dulce que puede provocar una insuficiencia renal mortal incluso si se ingiere en pequeñas cantidades. Si crees que tu perro ha lamido o bebido anticongelante, llama a tu veterinario de inmediato, sin esperar a que aparezcan síntomas: el tratamiento es más eficaz cuanto antes empieza. Esto es lo que debes saber sobre la intoxicación por anticongelante en el perro, sus síntomas y los buenos reflejos durante el paseo.

¿Por qué el anticongelante es tan peligroso para el perro?

El Manual Veterinario Merck (MSD) explica que la gran mayoría de las intoxicaciones por etilenglicol se deben al líquido refrigerante de los coches, cuya concentración de etilenglicol puede llegar al 95 %. Dos características lo hacen especialmente traicionero.

  • Su sabor dulce. Atrae a los animales en lugar de repelerlos. Un perro puede lamer un charco por curiosidad y luego volver.
  • Su toxicidad a dosis bajas. La versión del manual para propietarios indica que unas 3 o 4 cucharaditas pueden bastar para matar a un perro. La versión profesional expresa la dosis letal mínima según el peso (de 4,4 a 6,6 ml de etilenglicol puro por kilo): cuanto más pequeño es el perro, menor es la cantidad peligrosa.

El problema principal no es el etilenglicol en sí, sino su transformación en el organismo, que produce compuestos tóxicos que dañan los riñones. Por eso las primeras horas son tan importantes.

¿Dónde puede encontrar anticongelante un perro?

Se piensa sobre todo en el garaje, pero el riesgo también existe durante el paseo. Según las fuentes veterinarias consultadas, el etilenglicol puede encontrarse en:

  • el líquido refrigerante de los coches (radiador), primera causa de intoxicación;
  • algunos líquidos limpiaparabrisas, según la PDSA, organización benéfica veterinaria británica;
  • algunos líquidos de frenos y de transmisión;
  • algunos fluidos caloportadores, por ejemplo los de los paneles solares;
  • algunos estanques y fuentes de jardín, también según la PDSA.

Durante el paseo, presta atención a las fugas bajo los coches aparcados, los charcos en aparcamientos y entradas de garaje, y los bidones viejos abandonados: la PDSA señala que algunos perros se han intoxicado al beber agua de lluvia acumulada en bidones de anticongelante usados. Un perro también puede pisar un charco y lamerse las patas al volver a casa. Si tu perro tiende a probarlo todo en la calle, nuestro artículo sobre el perro que se lo come todo durante el paseo te propone ejercicios concretos para evitarlo.

Intoxicación por anticongelante en el perro: los síntomas

Los signos evolucionan en varias fases. El Manual Veterinario Merck describe la siguiente evolución en el perro.

Tiempo tras la ingestiónLo que puedes observar
De 30 minutos a 12 horasSignos parecidos a una borrachera: vómitos, mucha sed y orina abundante, decaimiento, andar tambaleante, falta de coordinación.
Hacia las 12 horasMejoría pasajera: el perro puede parecer recuperado.
De 36 a 72 horasInsuficiencia renal aguda: gran cansancio, pérdida de apetito, vómitos, diarrea, úlceras en la boca, salivación, respiración rápida, deshidratación y, a veces, convulsiones, coma y muerte.

La PDSA precisa que los primeros síntomas pueden aparecer en la hora siguiente a la ingestión, y que al principio el perro bebe y orina más, y luego mucho menos entre uno y tres días después, cuando los riñones están afectados.

La trampa es la fase de mejoría aparente: un perro que se «tambaleaba» y parece recuperado a la mañana siguiente no está fuera de peligro. Y la ausencia de síntomas tampoco demuestra nada, sobre todo en las primeras horas.

¿Qué hacer si tu perro ha bebido anticongelante?

Es una urgencia veterinaria. Las fuentes coinciden: el pronóstico empeora a medida que pasa el tiempo entre la ingestión y el inicio del tratamiento.

  1. Llama inmediatamente a tu veterinario o, por la noche y los fines de semana, a un servicio de urgencias veterinarias, aunque tu perro parezca estar bien. La PDSA indica que el tratamiento funciona mejor cuando empieza pronto, idealmente en las primeras 12 horas.
  2. No le provoques el vómito por tu cuenta. Según la PDSA, provocar el vómito solo sirve al principio; una vez absorbido el anticongelante, ya no aporta nada. Es el veterinario quien debe decidirlo. El Manual Merck precisa que las medidas de descontaminación son sobre todo eficaces en las una o dos horas siguientes a la ingestión.
  3. Impide que se lama si ha pisado el producto o lo tiene en el pelo, y díselo al veterinario: la PDSA menciona el lavado de patas y pelo entre los cuidados posibles.
  4. Anota lo que sepas: el producto en cuestión (guarda el envase si lo tienes), la hora probable de la ingestión y la cantidad estimada.

En Francia, el Centre national d’informations toxicologiques vétérinaires (CNITV), cerca de Lyon, atiende tanto a propietarios como a veterinarios en el +33 4 78 87 10 40, todos los días de 8:30 a medianoche. En España, contacta con tu clínica veterinaria o con un servicio de urgencias. Una llamada te ayuda a valorar la situación, pero nunca sustituye una consulta: solo un veterinario puede examinar y tratar a tu perro.

El Manual Merck indica que existe un antídoto para el perro, pero que solo es eficaz antes de que aparezca la insuficiencia renal. La elección del tratamiento corresponde exclusivamente al veterinario. No pruebes nunca un «remedio casero».

Prevenir la intoxicación por anticongelante, en casa y en el paseo

En casa y en el garaje

  • Guarda el anticongelante, el limpiaparabrisas y el líquido de frenos en sus envases originales, cerrados y etiquetados, fuera de su alcance.
  • Limpia cualquier fuga de inmediato y cubre después la zona con arena para gatos, serrín u otro material absorbente, como aconseja el Manual Merck, para que el animal no pueda lamer los restos.
  • Lleva los bidones viejos a un punto limpio en lugar de dejarlos fuera, donde se llenan de agua de lluvia.
  • Si eliges un anticongelante, ten en cuenta que, según el Manual Merck, el propilenglicol es menos tóxico que el etilenglicol y no tiene su sabor dulce. La PDSA cita también los productos con un agente amargante añadido, aunque precisa que esta protección no es totalmente fiable.

Durante el paseo

  • Lleva a tu perro con la correa corta junto a los coches aparcados, en los aparcamientos y en las entradas de garaje, y apártalo de los charcos de colores o sospechosos. La PDSA aconseja pasear a los perros lejos de las zonas donde se haya podido derramar algún producto.
  • En esos lugares, usa una correa fija mejor que una extensible: así controlas la distancia. Nuestro artículo correa extensible: ¿buena idea o peligro? explica por qué.
  • Un arnés bien ajustado con asa de sujeción ayuda a guiar al perro y a apartarlo rápidamente de un charco; encontrarás modelos en nuestra colección de arneses.
  • Después del paseo, vigila a tu perro si se lame las patas con insistencia tras haber podido pisar un charco dudoso, y llama a tu veterinario ante la menor duda.

El invierno concentra varios riesgos: frío, sal en las aceras, noches más largas. Para adaptar tus salidas, lee también ¿a partir de qué temperatura tiene frío un perro?

Preguntas frecuentes

¿Puede un perro sobrevivir a una intoxicación por anticongelante?

Sí, si recibe atención rápida. El Manual Merck recuerda que el pronóstico depende sobre todo del tiempo entre la ingestión y el tratamiento: cuanto más corto, mejores son las posibilidades. Cuando la insuficiencia renal ya se ha instalado, la situación es mucho más grave.

Mi perro solo ha lamido un charco, ¿es grave?

No se puede saber a simple vista: la cantidad peligrosa es pequeña, sobre todo para un perro pequeño, y los síntomas pueden tardar. Llama a tu veterinario sin esperar: él valorará el riesgo.

¿El limpiaparabrisas es igual de peligroso?

Algunos líquidos limpiaparabrisas contienen etilenglicol, según la PDSA, pero su composición varía. Considera cualquier líquido del coche como potencialmente tóxico y contacta con tu veterinario si tu perro lo ingiere.

Fuentes